La bahía de Cannes en el Mediterráneo
Fotografía — la bahía de Cannes, Alpes Marítimos
El gran reportaje · Costa Azul

Cannes y su festival

Once días en mayo el cine mundial cae sobre una pequeña ciudad de la Riviera; los otros 354 pertenece a quienes viven en ella. Cannes más allá de la alfombra roja.

Por La RedacciónCannes, Alpes Marítimos
Primavera 20269 min de lectura

Durante once días en mayo, Cannes es la ciudad más fotografiada de la tierra. Luego las cámaras se recogen, se enrolla la alfombra roja, y un puerto de la Riviera vuelve a vender pescado y a alquilar tumbonas. Vinimos por la segunda Cannes tanto como por la primera — la que se abre cuando el festival se cierra.

I. El festival que hizo el nombre

El Festival de Cannes se reúne aquí cada mayo desde 1946 y en tres cuartos de siglo ha convertido un modesto balneario en sinónimo del cine mismo. El Palais des Festivals cierra el extremo oeste de la Croisette; su escalinata roja — la montée des marches — la suben cada noche rostros que ya conoces. Arriba espera la Palma de Oro.

«Once días la Croisette es la acera más fotografiada de la tierra; los otros 354 es solo un paseo marítimo.»

Del cuaderno · mayo

II. Más allá de la alfombra roja

La Palma no es la única corona que se entrega aquí. Desde 2015 Cannes premia también L’Œil d’or, su galardón al mejor documental de todas las secciones. Y si el festival te deja con la curiosidad de saber adónde van después esas películas, Indian Point Film cartografía el circuito de festivales de documental, de Sundance a IDFA.

Un puerto de la Riviera a la hora dorada
El puerto viejo al anochecer, una vez que la multitud del festival se ha ido.

III. La ciudad los otros once meses

Sube desde el paseo marítimo hasta Le Suquet, el casco antiguo: callejones escalonados, una torre románica cuadrada, ropa tendida entre las contraventanas. El Marché Forville debajo es donde se abastecen los restaurantes. A veinte minutos en barco del Vieux Port están las islas de Lérins — Sainte-Marguerite con su fuerte y la celda del Hombre de la Máscara de Hierro; Saint-Honorat, donde los monjes hacen vino desde hace siglos.

Al atardecer estábamos de vuelta en la Croisette, un helado en la mano y ningún estreno al que acudir, viendo la luz volverse rosa sobre el Estérel. La ciudad famosa y la corriente son las mismas pocas calles; solo hay que venir en la semana adecuada.

El cuaderno práctico · Carnet pratique

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Cómo llegar
En el tren costero: unos 30 min desde Niza, 50 min desde el aeropuerto por la misma línea. La estación está a cinco minutos de la Croisette.
Cuándo ir
Mayo es el festival — magnífico, abarrotado, precios triplicados; reserva con meses de antelación o evítalo a propósito. Septiembre–octubre es la mejor visita.
No te pierdas
Le Suquet a la hora dorada, el Marché Forville por la mañana y el barco a Sainte-Marguerite.
La mesa
Almuerza donde comen los comerciantes del mercado, detrás del Forville; reserva una terraza en la Croisette solo por las vistas.
E
La autora · L’auteur

Élise Marchand

Redactora de viajes — con base en Marsella

Élise recorre las carreteras secundarias del Midi para el diario desde su primer número. Paga sus propias habitaciones y sus propios almuerzos — y solo escribe sobre los lugares a los que volvería.

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