El Canal du Midi se excavó en el siglo XVII para llevar el grano; hoy lleva a los ciclistas, despacio, bajo un techo de plátanos. El camino de sirga de Béziers a Carcasona es llano, sombreado y sin prisa — tres días de esclusas, pueblos y agua verde inmóvil, los Pirineos una línea azul al sur.
I. Béziers y las esclusas de Fonseranes
Empiece bajo la catedral de Béziers, en la escalera de las nueve esclusas de Fonseranes — la gran proeza de Riquet. El camino corre al oeste bajo los plátanos por Capestang y la aldea de Le Somail, con su barcaza-librería y un puente que merece la parada.
«El canal no se apresura, y usted tampoco debería — el camino de sirga premia la lentitud.»
II. Homps, Trèbes y Carcasona
La jornada del medio pasa los pueblos vinateros de Homps y la esclusa redonda de Trèbes, donde los plátanos se inclinan bajos sobre el agua. El último tramo sube suavemente hacia Carcasona y su ciudadela amurallada — un final medieval bien hallado para una vía de agua del siglo XVII.